viernes 20 de noviembre de 2009

KRziita-ita

A veces la vida se encarga de enrredar nuestros caminos.
A veces siento que el aire me aleja de tí.
A veces observo que el destino me borra la ruta hacia tí.
A veces me duele el alma porque no estoy junto a tí.
A veces... son muchas veces en las que deseo ... verte otra vez.
Ya quiero estar molestandote nuevamente...

La Espera

"Es indudable que esperar genera ansiedad, pero por tí esperaría un poco más.Sólo deseo que el resultado de aquella paciencia humilde nos beneficie profundamente.Confío en la existencia del destino, porque gracias a él he llegado hasta tí.Tan solo te pido no me olvides... Tan solo te ruego me hagas feliz."

viernes 26 de junio de 2009

Lo haría

Si pudiera borrarte de mi mente, lo haría.
Si pudiera sacarte de mis sueños, lo haría.
Si pudiera eliminarte de mis recuerdos, lo haría.
Pero no puedo hacerlo...Eres la imagen que escudriña mis sentimientos.
Eres la sombra que se esconde en mis sentidos.
Eres... todo lo eres.
¿Qué haré sin ti?
La respuesta me la dará el tiempo.
Pronto volaré como las palomasque buscan la distancia para poder ser lo que son:
palomas libres que se las lleva el viento.

De LuisaO
Para la voz olvidada que habita en mi interior.

ERES

Eres la barbie coleccionable que traen las chocolatinas espaciales.
Eres la niña de los sueños rosa que viaja por entre mil planetas estelares.
Eres la estudiante que trasnocha, la que corre, la que mira.
Eres la mujer que ha nacido para ser bella y para ser sencillamente lo que eres.
Eres la novia del hombre perfecto.
Eres la hija de dos seres que lo han dado todo con tal de que seas la luz de sus ojos.
Eres la amiga y hermana política que más adoro.
Eres... simplemente Eres tú.
Feliz viaje mi princesa de sueños color oro. Dios te bendiga hoy, mañana y siempre...

Por LuisaO

Sencillamente Acompañame

Juguemos a las escondidas: Yo buscaré tu parte más sensual y Tú serás mi ratoncillo de indias.
Inventemos un mundo nuevo: Yo crearé las nubes y Tú construiras mi cuerpo.
Bailemos esta canción: Yo te tomaré de los brazos y Tú me robaras 1.000 besos.
Preparemos una cenita sencilla: Yo cortaré tus pesadillas y Tú moldearás mis deseos.
Hagamos el amor: Yo te llenaré de caricias y Tú sencillamente disfrutarás de mis excesos.
Pintemos la luna: Yo haré los cráteres con platilina y Tú construirás una nave para ir a ponerlos.
Estudiemos en mi castillo: Yo te analizaré anatómicamente y Tú me explorarás como se te antoje.
Sencillamente acompañame. Siempre existirá un ayer, un hoy y un mañana entre los dos. Y no olvides que el final siempre será infinito porque eternamente existirá un después del adiós.

Por LuisaO

Tras las cortinas del dolor

Un segundo de amargura bastó para darme miles de dolor. Es el sumo ácido de la impaciencia el que agobia ahora mi ser.
Me encantaría poder contrarestrar esta amargura con el dulce sabor del placer, pero es inevitable sentirme gris.
Si pudiera solucionar los inconvenientes que existen en mi hogar, me sentiría diosa; porque podría devolverles el color rosa del amor.
Sin embargo, descubro que no lo puedo hacer... la distancia me absorbe y el dolor se posiciona cada vez más en mi interior.
Quisiera volar como mariposa. Quisiera ver el mundo desde lo más alto de las nubes. Quisiera paz interior. Quisiera... qué más quisiera?
Sólo quisiera felicidad. Sería diferente si nuestros problemas tuvieran una pronta solución.Y si no pasara esto, qué sería de mi? Posiblemente sería una flor marchita que nunca encontró el agua de la vida en medio del paraiso.

Por LuisaO

miércoles 18 de marzo de 2009

AUTOBIOGRAFÍA

Todo inicia con un vacio sideral en mi mente, simplemente no recuerdo nada sobre mi creación, ya que en aquel instante de fecundación tan sólo era un espermatozoide en proceso de gestación. Pero mis acciones humanas datan desde el día 22 de abril de 1989, a las cinco de la mañana aproximadamente, momento en el que llegué al mundo siendo un bebé, en un pueblito caluroso del sur-oriente del departamento del Tolima llamado Purificación. Desde entonces, los mejores cuidados fueron destinados para mí, ya que era “la luz de los ojos” de Luis Antonio Ospina Guarnizo y Martha Florancy Vera, mis padres.

Con el pasar del tiempo, el mundo giraba en torno a mi crianza, protección y educación, ya que anhelaban en mí la superación, la felicidad y el éxito acompañado del triunfo por mis posteriores resultados académicos. A raíz de esto, empezó mi época escolar cuando tenía cinco años de edad en el Centro Educativo CORA GRIMALDO, en Purificación; y fue allí donde la plastilina, las témperas, el papel y demás elementos que todo niño usa para “trabajar en clase” se convirtieron en los primeros trazos hacia mi futuro.

Prosiguieron los días y con ellos la adquisición de conocimientos básicos en matemáticas, inglés, español, ciencias naturales, sociales, ética, etcétera; que al unirse, formaban un bagaje y/o un grupo de nociones sobre el mundo en el que vivía. Gracias a lo anterior y a mi desarrollo como estudiante escolar recibí en el año de 1999 un diploma que certificaba mi satisfactorio desempeño durante el proceso de Educación Básica Primaria. Quizás éste fue el primer momento en el que deleité el sabor del triunfo y de la emoción, porque descubrí que los esfuerzos y las metas nos conducen al éxito de nuestras vidas.

Luego llegó diciembre con su alegría, Año Nuevo con vino y galletas y Reyes Magos con la presentación de un examen de admisión para ingresar al colegio más popular en Purificación: el Instituto Técnico Nacional de Comercio PÉREZ Y ALDANA. Aunque muy largo el nombre, era en aquel entonces el mejor colegio en la localidad, sin desmeritar la labor desempeñada por el Colegio Clemencia, Caycedo y Vélez y el Colegio de las monjitas Nuestra Señora de Nazareth, donde se encontraban los niños más chic del pueblo.

Sin pensarlo dos veces, presenté el tan sonado test y no les puedo negar que muchas de las preguntas de aquel parecían jeroglíficos para mí y fue en aquel instante en el que descubrí que la tan usada frase “Dios y suerte” es verdad, porque cuando no se sabe, se responde al pinochazo dejándole eso al destino.

Para mi fortuna logré cupo en aquella institución, pero no imaginé lo que esto me depararía y mucho menos el vuelco que daría a mi existir, porque fue a partir de este suceso que empecé a desarrollar mis habilidades comunicativas y sociales: me convertí en la participante de cuanto evento, representación, izada de bandera o socialización se realizara en la institución; lógicamente eso hizo que ganara muchas admiraciones y también muchas enemistades por parte de quienes no compartían mis deseos por ser cada día mejor.

Pero los triunfos hasta ahora empezaban a llegar, ya que representando junto con dos compañeras más al colegio en un evento organizado por CORTOLIMA, ganamos un viaje a Cartagena y Santa Marta por ocho días con todo pago; en ese momento comprendí que este había sido mi primer gran resultado durante el bachillerato, ya que hizo de mí una estudiante ejemplar entre mis compañeros y profesores.

Así fue transcurriendo mi vida en la secundaria pero llegó María, la novela de Jorge Isaac, quien despertó en mí el interés por la literatura. Posteriormente leí algunos textos más, entre los que recuerdo uno titulado Papillón, en el que se relataba la vida de un preso en la cárcel ubicada en la Isla Gorgona. Pero fue Caballo de Troya, libro escrito por J.J. Benítez, quien influyó seriamente en mis pensamientos y en mi forma de ver la religión y el mundo católico, ya que el autor presenta un paralelo entre la versión que conocemos de la Sagrada Biblia y los registros obtenidos por unos científicos estadounidenses, durante un viaje experimental en una ‘máquina del tiempo’ a la época en la que Jesucristo vivió en la Tierra.

Supongo que ahora ustedes se preguntarán por la veracidad de lo escrito por J.J. Benítez, ya que es casi imposible comprobar este viaje al pasado; yo también lo hice, pero no me interesa mucho eso, me importa más el mensaje que me dejó el texto y la nueva perspectiva que me presentó el autor con ese libro, del cual hoy existen 8 partes.

Después de esto, descubrí que mis estudios universitarios se inclinarían hacia la Comunicación Social – Periodismo ya que, como decían muchos, esa era la carrera que debía estudiar. Confieso que mi mamá no era la más feliz con esta decisión, ya que consideraba que era muy arriesgado y peligroso ir a cubrir eventos en lugares donde la situación armada no era la mejor; por ella hubiese estudiado Psicología o algo así, pero eso no era lo que yo quería: yo soñaba con estar frente a una cámara narrando sucesos o escribiendo en un periódico todo lo que acontecía dentro y fuera del país, porque deseaba encontrar la verdad de los hechos.

A parte de soñar con mi futuro, anhelaba que llegara el día tan esperado por todos en el grado undécimo: la graduación. Y más temprano que tarde llegó; todos estábamos vestidos con toga y birrete, iniciaron los actos protocolarios del evento y se empezaron a entregar los diplomas de graduación. De aquel acontecimiento conservo un anillo con forma de corona, que representa el haber logrado el título de Bachiller Técnico con Énfasis en Gestión Empresarial.

En el semestre A de 2006 llegué a vivir a Ibagué con el objetivo de iniciar estudios en Secretariado Ejecutivo Bilingüe en el Politécnico Central. Todo marchó de maravilla pero se prendieron las luces de mi futuro cuando la Universidad del Tolima abrió inscripciones para el semestre B de 2006 en la carrera de Comunicación Social – Periodismo y fue allí cuando decidí dejar el Secretariado para iniciar mi camino.

Fue entonces cuando la felicidad iluminó mis deseos, y el esfuerzo por ser mejor superó el miedo que poseía al saber que debía enfrentar un mundo en el que la diversidad cultural reinaba y más porque desconocía las costumbres, ideologías e inclinaciones políticas de unos y otros en la Universidad.

Sin darle mucha trascendencia a mi temor, inicié con todas las ganas del mundo mis estudios y día tras días me exigía más porque aspiraba lograr, a toda costa, la beca académica que otorgaba el Alma Mater.

Sólo puedo decirles que logré la tan anhelada beca y que desde aquel entonces, han pasado cinco semestres en los cuales he conocido gente valiosa que me ha vendido el deseo de vivir y de superarme.

Aunque no he logrado trabajar en medios masivos de comunicación, pude laborar en la Oficina de Comunicaciones del Comité Departamental de Cafeteros del Tolima, gracias a un convenio universitario, en donde desarrollé actividades que tenían que ver con mis estudios actuales.
Ahora, sólo me resta decirles que me siento orgullosa por haber escogido esta carrera y como dice el ilustre Gabriel García Márquez, el periodismo es el mejor oficio del mundo.